Inicio




conver-s-acciones.com …


un experimento poético entre conversaciones desobedientes y, a la vez, conversaciones poéticas entre un experimento desobediente

un espacio de encuentro entre modos de escribir, de trazar el papel, los espacios, el habla, los encuentros, los tiempos, los cuerpos, los movimientos

un modo de resistir, de sublevarse de las dicotomías y sugerir conversaciones bailadas, caminadas fabuladas, que se tornan acción y acciones versadas alrededor del sí con otrxs

aquí encontrarás todo a medias,
a medio camino,
en el medio,
quizás…
algo en su comienzo
nada finalizado
alguien en movimiento
nadie identificada
todas por los bordes

escrituras
asteroid
asteroid

...Escrituras de borde


borde

¿Por qué escrituras de borde?


Escribir en el borde,
por los bordes,
sobre los bordes,
de los bordes
entre los bordes,
¿De qué?
¿De quién?
¿Quién escribe?
¿De qué se trata escribir en los bordes?
¿Escribirnos desde los bordes?

Los bordes como descentramientos, como el punto más alejado del centro …
Los bordes como lugar de una escritura que se aleja de su centro, que se vuelve efecto, distancia de lo instituido como dado y se propaga como onda provocada por la perturbación de un rastro, una huella, un gesto, una obra, una piedra lanzada al agua.

Los bordes como propagaciones retardadas de un centro. Los bordes como efectos emergentes de escrituras danzadas, trazadas, gestadas en tiempos transcurridos que siguen habilitando el tiempo de un por-venir. Conversar desde los bordes, insistiendo en acercarse más a los efectos de un gesto que a las explicaciones causales que niegan la dispersión de todo origen.

Los bordes como tiempo, tiempo retardado, tiempo de las ondas que retardadamente emergen después de que se ha lanzado la piedra al río. No hemos visto el momento en que la piedra se lanza y perturba las aguas de un río, no sabemos nada de nuestro nacimiento, pero las ondas son la huella de la turba que provoca nuestra existencia.


¿Por qué escrituras de borde? acaso ¿un modo de re-comenzar?

esta vez, un intento por hacer algo y evitar decir algo en contra

¿en contra de qué?

El imperativo etimológico de la palabra “proyecto” nos pone a funcionar en una cierta lógica del rendimiento: echar para adelante. Sin embargo, lo que un proyecto realiza o posibilita es sobre todo, echar para atrás; darle lugar a otras direcciones diferentes a la que fácilmente se predice; atender a modos, formas, materias que se gestan por los bordes de una mirada organizada únicamente hacia adelante.

Escrituras de borde se propone como un acto de retardamiento; se resiste a ser una praxis que se valida por lo que de ella rápidamente se extrae. Pero aún, en este deseo de retardar, esta bien sabida e incorporada la rápida reacción; otros modos de operar pueden continuar anteponiendo la lógica apremiante de nombrar, seccionar y administra una información. Lógica que sostienen nuestros hábitos inconscientemente coloniales de constituir, reprimir y legislar.1
Sin embargo… todo en proceso… quitarse el hábito, ajustar la postura danzando o escribiendo, requiere de ralentizar la reacción y el deseo de ir en contra.
Requiere de
escuchar
darse cuenta
no reaccionar de manera inmediata
experimentar modos de hacer ajustes
variar la postura

conversar

La ciática no se curó de la noche a la mañana … fue en el micro ajuste que algo fue cediendo hacia una postura más solidaria con la columna…

¿un intento por?
Por conversar.
Por aprender.
“Aprender es conversar, en el sentido en que aprender es hacer versiones de unx en relación con otrxs. La aptitud de la conversación es, así, una actitud de conversión. Ser-en-la-conversación no es convertirse en el otrx, sino convertirse en la relación con otrx, en el flujo de esa conversación.”2 ¿Cómo es que el arqueólogo Alejandro Haber puede invitar a pensar la investigación como un ejercicio tan profundamente cercano a lo que la improvisación me ha permitido experimentar y nombrar de tan diversas maneras?

Un intento por acentuar el encuentro como un ejercicio de investigación situado, parcial, provisional, respecto del cual todo deseo por cultivar conocimiento total, claro y distinto queda frustrado. Señalar el vínculo y su encantamiento, esto es, reconocer(nos) parte de una conversación, versadxs no en un tema sino en la relación con otrxs. Insistir en la intensificación del encuentro y de lo que allí se encuentra y nos encuentra…

¿peligro?
no cabe duda
peligro en “caer” en lo que las mismas palabras intentan evitar.
Peligro en seccionar y nombrar lo que se constituyó en el flujo del “estar siendo” y dejarlo al aire como un “es”
Pero sobre todo, peligro por dejar de nombrar lo que exige ser nombrado, por re-producir negaciones y, subterráneamente, seguir escribiendo desde la lógica binaria presencia/ausencia, sujeto/objeto, investigadx/investigadxr.

Ante un verdadero peligro nada emerge como garantía de salvación. Esta solo se la inventa la lógica neoliberal que nos hacer creer que por el consumir todo es posible de consumar(se) o, en este caso, de evitar(se)…

El peligro está y se procura estar atenta…

Por lo pronto, esta página se sigue escribiendo y por ello tiene una invitación a continuar la conversación en el blog de la página con usted que está leyendo ahora, a propósito de los encuentros generados con las invitadas a esta primera convers-a-cción llamada Escrituras de borde.

Las mujeres que animan este primer movimiento de escrituras de borde, son Margarita Roa Vargas, Juana Ibanaxca Salgado y Edna Carolina Orozco. Creadoras, escritoras, investigadoras de la danza y el hecho escénico en Bogotá, Colombia. Colegas/amigas que han alimentado su hacer con la danza en las intersecciones dadas entre el obrar creativo, la docencia universitaria, la agencia de proyectos culturales en danza, la maternidad, entre otros; y, sus condiciones particulares como mujeres en el contexto histórico, social y cultural de un país como Colombia. Nombrar el borde como encuentro, nombra el deseo de provocar convers-a-cciones entorno a las continuidades y discontinuidades que versan entre creadoras permeadas de los diferentes sostenes que hacen posible su insistencia por crear, por hacer danza, por hacer presente lo que se habita, se piensa, se siente, se percibe, sin tener que sucumbir al mandato de la innovación y la mercantilización neoliberal de las artes.

1 Parafraseando a Haber, Alejandro (2017), Al otro lado del vestigio, Popayán, editorial Universidad del Cauca.
2 Haber, Alejandro (2017), Al otro lado del vestigio, Popayán, editorial Universidad del Cauca. La cita es alterada por mí, al sustituir el la “o” por “x” como modo de nombrar(se) y nombrar a otrxs.

Algo de su metodología

¿Cómo?
¿Cómo fue y sigue siendo posible este experimento?

Hay que empezar por el tejido indiscutible que ocurre entre el cómo, el qué, el quiénes, el dónde y el cuándo que ha posibilitado este experimento escritural. Allí, una maraña es responsable. Una maraña que se resiste a ser desanudada de una única manera y por una única perspectiva. Se propone más bien responder a lo metodológico a partir de invitar a cada quien a recorrer por su propia cuenta las entradas que convers-a-cciones.com ha habilitado y, en la que los métodos, las formas de hacer esta escritura, se encuentran ancladas a un espacio, a un tiempo, a unas prácticas incorporadas al hacer de las invitadas a este experimento.

Así, los litorales son el intento por mantener la tierra incógnita de cada senti-pensar-hacer lejos de una interpretación sedentaria y única. La materia audio-visual en este caso, me permite cultivar el arte de pasar de un mundo a otro, poner juntas maneras de hacer y pensar heterogéneas, sin cerrar su reverberación a una perspectiva única. Las fronteras emergen como zonas de compartencia, de intercambio y juego de superposiciones de la diferencia. Y la entrada a los descentramientos, es la entrada a un espacio de una escritura atravesada por la distancia y el retardamiento del tiempo. Una vez adentro, la invitación es a recorrer un camino trazado por los rastros que dejó el encuentro. Rastros que pueden organizarse, conectarse, perspectivisarse a la luz de quien recorre el experimento por su propia cuenta.

Por lo pronto, una retrospectiva de consignas o pautas se mencionan a continuación, como velas en el proceso de los encuentros y en la emergencia de convers-a-cciones.com:

  1. Versar con Edna, Ibanaxca y Margarita de la agencia creadora a partir de su accionar creativo, corp-oral y con-textual.
  2. Experimentar prácticas de conversación que no den por sentado que hablamos la misma lengua. Cada una, un litoral.
  3. Cruzar procedimientos poéticos venidos de cada experiencia; escribir en zonas transfronterizas donde las identidades se movilizan, se porosean; modular el vínculo para intensificar coexistencias. Crear zonas “entre” en las que sea posible producir fabulaciones, movilizaciones, ficciones de intimidades compartidas.
  4. Recordar, pasar por el corazón para no olvidar que nos vemos a sí mismxs y a lxs otrxs de maneras singulares. Y por ello, una distancia se abre en esto que ahora se escribe en convers-a-cciones.com. Las palabras están descentradas de la experiencia del encuentro; descentradas también de la pretensión de nombrar lo “que es”. Su descentramiento implica entonces tenderse, cultivar en lo posible una cercanía. Ejercitar escrituras que propendan por con-sentir lo que Edna, Margarita e Ibanaxca han compartido. Tender la letra para tocar en algo sus litorales.
  5. Agradecer las disponibilidades afectivas, profesionales, institucionales, comunales, que han hecho posible jugar a escribir en el borde, por los bordes, con los bordes, a través de ellos. Ibanaxca Salgado, Edna Orozco, Margarita Roa, Bibiana Carvajal, Andrea Ochoa, Heloise Cussins, María Isabel, Adriana González, Violeta Mancera, Ángel Ávila, La Coartada centro cultural, espacio La Barca, Podcast Voz a Vos, Jairo Lastre, Rodrigo Estrada, Idartes… ¡gracias!
  6. Reconocer que este proyecto ha sido posible por el apoyo recibido por parte del Instituto Distrital de las Artes de Bogotá, Idartes, a través de la beca experiencias o procesos de investigación de las prácticas artísticas en Bogotá - DANZA - 2022.

Natalia Orozco Lucena





Invitadas al borde



Pre-liminar: Las palabras tienden a temblar mucho más hoy que antes en el papel y varias veces en las cuerdas vocales. La acción de borrarlas o desdecirlas acontece con mayor frecuencia. Los movimientos de la borradura operan mucho más que los de la impresión de la letra en el fondo blanco; sin embargo, las palabras insisten, me insisten. En ellas algo de mi existencia sigue ocurriendo; algo pide ser dicho de otro modo, quizás; algo busca ser cifrado con otrxs, también. Puesto de nuevo. Por supuesto. Y entonces, la danza, que ha sido sobre todo encuentro, forjadura de “entre”, posibilitadora del encontrarse consigo mismx en el encuentro con otrxs, otra vez me deja conversar como un modo profundo y disparatado de bailar.

Escrituras de borde, se imaginó como una ruta por la cual fuera posible fabular un espacio/tiempo para conversar con otrxs, para provocar una cierta disponibilidad al encuentro sin que este tuviese que llegar a la escena o al texto como “resultado” de una creación o de una investigación. Y, más bien, nos dejará ocupar el tiempo con atención a lo que se va escribiendo entre varixs. Entonces revisé cuentas pendientes, voces que quería escuchar, encuentros soñados con personas que me he cruzado mucho o poco, no importa. En todo caso, con personas que, cada vez que veía sus obras, escuchaba sus palabras o simplemente me las encontraba, me quedaba la sensación de querer fabular un encuentro futuro con ellas. Tantas personas que nos cruzamos en la vida y dejan esta sensación de algo pendiente… A Edna, Ibanaxca y Margarita las busqué, tuve tiempo para fabular como saldar una cuenta pendiente. Imaginé escrituras de borde pensándolas; todo lo que aquí emergió, estuvo mediado por sus presencias. Y, aunque este experimento intenta evadir la imagen-palabra que cierra y circunscribe el hacer en un ser, a continuación presento las trayectorias del hacer de las creadoras invitadas solo con el propósito de no omitir experiencias nombradas por ellas y que han sostenido el complejo proceso de hacerse una vida a través de y con la danza…



a Margarita, Edna e Ibanaxca, un agradecimiento por su generosa presencia,
por el aprendizaje tejido en cada uno de nuestros encuentros…



litorales


...Litorales


el espíritu de la palabra que se mueve en el cuerpo es tan concreto y tan palpable como la carne;
el hambre de crear tiene tanta sustancia como los dedos y la mano
Gloria Anzaldúa
no soy allí donde soy el juguete de mi pensamiento, pienso en lo que soy, allí donde no pienso pensar
Jacques Lacan

costas,
zonas de transición y continuidad entre vida terrestre y marina
zonas en constante movimiento
letra intensificada por los intercambios de materia y energía
tierra incognita


una una y una


alteridades irreductibles

la ciencia de los litorales se ocupa de las relaciones entre las fuerzas del mar, de la tierra y el clima…
y cada litoral… una escritura en constante movimiento

¿cómo llegamos aquí?

Una pregunta emergía…
¿Cómo permitir que las voces, las decisiones, las acciones de las creadoras sean compartibles, reduciendo en lo posible
mi intervención escritural?

Un problema aparecía…

Si en nuestro hacer con la danza, se gesta un pensamiento incorporado, arraigado a las decisiones y errancias que se producen en el hacer-percibir-escribir con el espacio, los cuerpos materiales e inmateriales, el tiempo, las fuerzas, las energías, etc ¿cómo es posible testimoniar algo de este hacer que opte por una operación menos discursiva y más heterográfica, algo más cercano a la diversidad de materias escriturales con las que dicho hacer-percibir-escribir opera?

Unos recursos, referentes o robos conscientes

En la segunda reunión con Juana Ibanaxca, hablamos de nuestro coincidente y problemático interés por los procederes cinematográficos del cineasta noruego Lars Von Trier. Y específicamente, Ibanaxca me compartió lo relevante que era para su trabajo creativo “Las cinco obstrucciones”(2003). Volví nuevamente a este documental y como sucede con la dispersión continua que no me deja “avanzar”, me caí por la madriguera digital que me condujo al corto documental realizado por el cineasta danés Jorgen Leth “El humano perfecto”(1967), a partir del cual, Lars Von Trier produciría el documental del 2003. Pero seguía cayendo por la madriguera y me tropecé con una de las escenas que hicieron parte de otro experimento cinematográfico de Leth, llamado “Las 66 escenas de América”(1981). “Andy Warhol comiendo hamburguesa” es una escena simple: Leth con la intención de retratar a Warhol, le propone que se coma una hamburguesa como una acción habitual y nada novedosa para él (Warhol) mientras es filmado por Leth por una única vez. La anécdota es muy interesante y lo que Leth percibe de la escena también (ver https://www.youtube.com/watch?v=Ynhdgc9ziw8). Comer como vestirse, acciones coreografiadas por los hábitos y el tiempo de repente emergen como retratos… Allí, encuentro una escritura incorporada que no pretende definir un ser sino volvernos testigos de los flujos que situados y en constante movimiento, hacen imposible retratar al otrx; y sin embargo, matizar algo, ver a alguien. Allí emergió esta pauta de invitar a Margarita, Edna e Ibanaxca a integrar dentro de su puesta en acto las acciones de comer y vestirse.

Lars Von Trier, vino nuevamente como referente, pero esta vez no sus obstrucciones sino la configuración espacial de la película Manderlay (2005)… y pensé en una cinta de enmascarar como bolígrafo que traza espacio…

Estos hallazgos en la madriguera digital ocurrirían mientras escrituras de borde sucedía caminando por las calles de Bogotá. Donde las convers-a-cciones con Margarita, Edna e Ibanaxca iban creando rutas de aproximación particulares.
El día que salimos con Margarita a caminar y a conversar intentando tejer palabras, lugares, vivencias y procesos creativos, quedé con la sensación de que el encuentro se había tratado de una puesta en relación, de una experiencia de mucho contacto, de haber re-movido juntas sensaciones, pensamientos, memorias que nos atravesaban a veces con una sutil complicidad, a veces con distancia. Fue en estos recorridos con las tres que fue emergiendo la necesidad de considerar una siguiente residencia en la que el encuentro no versara a través de la palabra sino de la acción. Allí fue emergiendo la invitación a hacer una puesta en acto de sus modos de senti-pensar-habitar-hacer la danza a través de la instalación de un espacio, la instauración de un gesto y la verbalización de un proceso.

Y un referente más. Un reciente encuentro con el pensamiento del filósofo francés Souriau Ettiene (1892-1979) me ha permitido pequeños desplazamientos hacia modos del hacer con la danza que no se enuncian desde el “crea”o el “producir” sino desde el “instaurar”. La instauración como un proceso en el que se participa de una transformación que lleva a una cierta existencia…

es verdad … luego de escribir y compartir algo de la emergencia de esta residencia-litoral mis referentes (tan masculinos y eurocentrados) me generan problema. Pero no puedo más que asirlo por ahora de la misma manera como en la danza desaprendemos ciertos hábitos; dándonos cuenta primero, re-ajustando poco a poco segundo, e ir encontrando una nueva postura, tercero, sin tener que forjar una posición fija que luego no me permita moverme o fugarme cuando sea necesario…

Unas pautas, tres escrituras litorales, tres puestas en acto-relación y tres caos-cosmos

La lista del mercado, las convenciones de una calle, la atmósfera de una reunión, el calendario, unas pautas para improvisar y/o componer actúan en nosotrxs, bichos situados, para movernos o dejarnos mover de una cierta manera; para hacer legible un modo de organización y proceso (Lourence Louppe). Son escrituras que nos hacen hacer cosas pero no de cualquier manera. Las pautas son orientaciones para una posible experimentación de mundos poéticos y políticos posibles. Y esta experimentación la encuentro en mi quehacer como un proceso que se ha ido forjando sobretodo en la práctica de la improvisación. Un proceso que dialoga con otros referentes, pues la comunidad forjada por Danza Común a los largo de sus 30 años, de Espacio Ambimental, en sus cortos 6 años, de la compañía L´Explose (en sus 30 años) ha posibilitado, nutrido y acompañado esta insistencia por darle lugar a la improvisación, a su atención al proceso, a lo embrionario del hacer, a los modos en que se instaura una cierta existencia. Ha sido por ahí, entre convers-a-cciones, amistades, encuentros, estudios colectivos que me he ido encontrando con referentes de mujeres y hombres como Ann Halprin, Simon Forty, Steve Paxton, Nancy Stark Smith, Trisha Brown, Ivonne Rainer, que exploraron el lugar de “la pauta” como marcos para hacer posible una escritura-proceso, inacabada, embrionaria, en estado de latencia y al mismo tiempo, y al modo como lo he recibido, precisa en el atravesamiento de lo real (en lo que agujerea todo intento de sentido).


fronteras

Fronteras


Las fronteras de todo tipo son volátiles. Es un error tratar las fronteras corporales como algo al margen del resto de las fronteras.
Siri Husvedt
Propongo pensar la identidad no como encerrada en un mapa, sino como un tejido de intercambios,
que también es un tejido femenino y un proceso de devenir.
Silvia Rivera cusicanqui

Bordes como zonas fronterizas,
sitios de intercambio
de cruces
de transacciones
de traducciones
medio, lugar entre Ibanaxcas y Margaritas, Ednas e Ibanaxcas, Margaritas y Ednas: Irenes, Negros, Rojos, Maleza Gs, Itas, Catalinas, Atis, Azules, Ariadnas, Cafés Marrónes e Isabeles, Bibianas, Natalias…



De escuchas profundas y a carcajadas
Escrituras disímiles dispuestas a prácticas de reciprocidad
Bordes como lugares provisionales donde la movilización espacio/temporal pone en desequilibrio constante “lo mío”, “lo propio” y "lo privado”…
trazos liminales en los que se movilizan los límites de toda identidad,

Por aquí arrancamos…

Juntándonos.
Nos juntamos cada tanto (Bibiana y yo) con dos de las invitadas al proyecto. Bibiana … compañía y soporte para este experimento. En la intención de poner borrosas las cuestionadas hoy barreras de la producción, la logística y el acontecimiento (académico, artístico, comunal), la invitación a Bibiana fue a estar con nosotras, darse el tiempo y el lugar para acompañar un proceso que arriesgaba una ruta de experimentación y no suponía unos resultados previos para concluir con eficiencia el proceso de dicha experimentación. Bibiana, con su generosa disposición, acompañó, un tanto a ciegas, lo que iba sucediendo en cada convers-a-cción. En descentramientos está su escritura de la experiencia.

Cada encuentro se fue convocando primero con dos de ellas y en compañía de Bibiana y mía. Aquellos primeros encuentros, en el Centro Cultural La Coartada, la Universidad Nacional y en mi casa (en el municipio de la Calera). El primero con Juana y Edna (Levantarse); el segundo con Edna y Margarita (caída-caer); el tercero con Ibanaxca y Margarita (equilibrio). Allí al final de cada encuentro o en el medio escribíamos algo a mano en el papel, tumbadas en el piso, como dejando el rastro singular de un encuentro plural…

Al mismo tiempo, una escritura por drive entre Ibanaxca, Edna, Margarita y yo empezó a gestarse y se fue dando desde el inicio hasta el final del proceso de las convers-a-cciones. Y en el principio de su emergencia, a esta escritura la llamé “escrituras enredadas y disparatadas en clave de proceso”, pues la intuición inicial respecto de esta escritura era generar una espacio otro y un tiempo otro para compartir; muy a la manera de una correspondencia; dispositivo de co-escritura que se ha activado desde la pandemia en otrxs procesos de convers-a-cción (como por ejemplo Misivas entre dos cuerpos con Paola Escobar). Luego, me percato que lo que se escribe (¿quién escribe?) ya contiene una especie de encantamiento, una invitación a una escritura conectada y distorsionada de lo que se suele hacer cuando se pretende escribir con una sola voz: en red- (h)adas (hadas en red) y dispar pero atadas. Entonces surge la multiplicación de las Juanas, las Margaritas, las Ednas y las Natalias; se me ocurre pensar ahora mientas escribo que la invitación es a escribir desde un estado particular, desde un cierto encantamiento como mencionó años atrás Simone Forti1 respecto de las variaciones improvisadas encontradas en ciertos comportamiento ritualizados de los animales y en aquello que ella experienciaba con la improvisación y que llamó el “state dance”: “Probablemente yo podría compararlo con un cierto estado de meditación, o un estado en el cual tú llegas a un nivel de concentración tal que ya no tienes que esforzarte en concentrarte porque todo tu sistema está fluyendo en esa dirección. Y podría decir que estás actuando en un estado de no-mente, en el cual todo tu sistema está orientado al acto de la performancia (de estar presente). Podría ser adrenalina, u ondas de otro orden, podría ser lo que Castaneda escribió sobre esto: un estado en el cual se despiertan los poderes del guerrero. La palabra “encanto” proviene de las raíces de “canto”. Yo pienso que el estado de danzar es como un estado musical, un estado en el cual los motores musicales de la mente están en foco, en funcionamiento, y toda la inteligencia motor está floreciendo” (traducción mía de Sally Banes “Simone Forty: Dancing as a Newborn”, en Tersichore in Sneakers. Post-Modern Dance (Wesleyan: Wesleyan University Press, 1987).

Un estado en movimiento mientras se danza y también mientras se escribe… atendiendo a la variaciones del estar, del pensar, del escribir entre varias, varias entre una, una entre varias…

1 Simone Forti, una de esta mujeres que no conozco cuerpo a cuerpo pero que he seguido lo largo del tiempo a través de lo que de ella se ha escrito y lo que aún sigue ella, por su propia voz testimoniando de su proceso, y, que es posible rastrear hoy por la madriguera digital (ver por ej: https://www.youtube.com/watch?v=ziBRKuwZpRs&t=58s).


De las escrituras en-red-(h)adas y dispar-atadas
en clave de proceso → PDF AQUÍ



descentramientos

des-centramientos


Si la percepción misma es tensión o tendencia, más que un punto de vista sobre un exterior preestablecido desde una interioridad presupuesta, se la puede asir en las relaciones mismas que ella
teje y que la tejen, y de manera singular, en las tramas a través de las cuales nos des-orientamos
Marie Bardet


escribir, percibir, escribir entre múltiples inestabilidades
descentrando la letra de su función constatativa
la escritura como tensión, como modo de tenderse a …
palabras tendidas provisoriamente mientras nos movemos con otrxs
mientras nos con-movemos
dos escrituras-percepción
en las tramas a través de la cuales nos des-orientamos

Bibiana acompañándo(me)
acompañándo(nos)
intentando otros modos de soporte
su presencia: un tensor para inclinar más el cuerpo
hacía afuera del centro y salir de una escritura “bien parada”
equilibrar(nos) de pequeños desequilibrios



Ser testigo

Por Bibiana Carvajal Bernal

Estar ahí, sin buscar entender, sólo observar, escuchar y compartir. Ese ejercicio de vaciar siempre ha sido mi manera de estar, despojarse y procurar no identificarme con algo para poder entenderlo en mi universo, y a mi tiempo. Cuatro mujeres hablando de su vida, de sus amores, de sus experiencias con la danza, con los otros, con sus hijos, hijas. La ironía, la resistencia y la entrega rondan estas conversaciones, también los dolores, las nostalgias, las angustias, los descubrimientos y, sobre todo, las relaciones con su hija, su hijo.

Levantarse. Equilibrio. Caer.
Sentirse cuestionada.
Compartir la angustia, las preguntas, los dolores.
Buscar en las orillas, las periferias de la danza.
Gestar la vida, gestar la creación.
La tempestad de la guerra en la memoria.
Buscar ir más allá.
Querer ir más del miedo que se siente.
La ironía como camino.
Reírse de sí.
El recuerdo de lo no vivido.
Buscar levantarse con y sin sentido para buscar un equilibrio. Caerse, limpiarse las rodillas y volverse a levantar. Repetirse todos los días las razones para levantarse. Agradecer las razones para levantarse. Hablar con el útero antes de levantarse, reconocer ese órgano desconocido que no sabe de razones, pero si sabe de sentir, de escuchar, de conectarse con el corazón.
Buscar inspiración, recuerdos, referentes, experiencias propias, los diarios, las amigas, los amigos y para encontrar la propia voz, lo que se quiere decir con el cuerpo, con la palabra, con la imagen.
Buscar impulsos, deseos profundos, las preguntas, encontrar el vacío para poder escuchar.
Amar el caos, ser nosotras, a mi hija con todas sus versiones, a mi hijo en todas sus formas.
Amar lo que he sido, lo que he hecho, lo que soy, los cuestionamientos sobre la vida, mi estabilidad, mi desestabilidad.
Amar la danza, el movimiento, la imagen, enseñar a otrxs, los cuerpos, la escena, las palabras, la justicia social.
Odiar las posturas de la danza y sus violencias, sentir impotencia, quererme levantar.
Amar las políticas públicas. Odiarlas.
Hacer una obra y todo lo que ella requiere, un impulso, unas preguntas, tomarse un café, escribir un guión, una convocatoria, un informe, hacer una residencia, una investigación. Hacer clase, calentar, correr, moverse por el espacio, saltar, caer, sentir al otro, respirar, lanzar, detenerse, escuchar la música. Hacer las luces, la música, la coreografía, el video, el vestuario, la gestión del teatro, hacer la memoria de lo que pasó, hacer un homenaje, hacer calor, hacer catarsis, hacer sentido.
Empezar a escribir un diario, una carta sin destinatario que se convertirá en la obra. Escribir automáticamente, desde las vísceras, por gusto, escribir los sueños, las experiencias, las sensaciones. Escribir todas las ideas que se me ocurren para crear. Escribir el informe, la tesis, la bitácora. Escribir sin rumbo, sin personaje, siendo otro personaje. Escribir una denuncia.
Crear cada día. Crear un personaje para la clase, para la obra, para la vida. Crear un movimiento, un guion, un nuevo mundo con los muebles de mi casa. Crear una huerta, un compost, un lugar para las abejas, una obra que habla sobre la desaparición forzada. Un recorrido por el espacio, un recorrido por la ciudad. Crear una nueva versión de mí, otra manera de hablarme, otra forma de relacionarme con mi hija, con mi hijo, con mi madre, con mi amante. Crear mi casa, mi familia escogida. Crear las maneras de escaparme del mundo, crear las maneras de estar en contacto con el mundo, crear la rutina donde puedo hacer todo lo que quiero hacer y crear. Crear preguntas. Crear para darle sentido a la vida.
Recordar la muerte y con ello la vida y su sentido, recordar lo sagrado, recordar el parto, los partos.
Sentir esperanza en medio del caos.
Entregar desde la creación.
Reaccionar.
Flotar.
Corresponder.
¿Cómo corresponder a tanta vida?

Derivas de un sentipensar

"Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat. Duis aute irure dolor in reprehenderit in voluptate velit esse cillum dolore eu fugiat nulla pariatur. Excepteur sint occaecat cupidatat non proident, sunt in culpa qui officia deserunt mollit anim id est laborum."

"Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam, eaque ipsa quae ab illo inventore veritatis et quasi architecto beatae vitae dicta sunt explicabo. Nemo enim ipsam voluptatem quia voluptas sit aspernatur aut odit aut fugit, sed quia consequuntur magni dolores eos qui ratione voluptatem sequi nesciunt. Neque porro quisquam est, qui dolorem ipsum quia dolor sit amet, consectetur, adipisci velit, sed quia non numquam eius modi tempora incidunt ut labore et dolore magnam aliquam quaerat voluptatem. Ut enim ad minima veniam, quis nostrum exercitationem ullam corporis suscipit laboriosam, nisi ut aliquid ex ea commodi consequatur? Quis autem vel eum iure reprehenderit qui in ea voluptate velit esse quam nihil molestiae consequatur, vel illum qui dolorem eum fugiat quo voluptas nulla pariatur?"

bordadora